Gestión de cobros: recordar con cortesía, reclamar con constancia
Las facturas impagadas cuestan liquidez y esfuerzo. La gestión de cobros de Easy Invoice muestra las partidas abiertas de un vistazo y crea recordatorios y reclamaciones directamente desde la factura: redactados, editables y listos para enviar en dos clics.

Ninguna partida abierta se olvida
La importación bancaria concilia los pagos automáticamente. Lo que sigue abierto tras el vencimiento lo ve en la vista general, sin repasar extractos ni mantener listas en Excel.
Reclamar sin redactar textos incómodos
Recordatorio, primera y segunda reclamación vienen redactados: amables en el tono, claros en el fondo. Adapta los textos una vez a su estilo y después cada reclamación está lista en dos clics.
Todo documentado en la factura
Cada recordatorio y cada reclamación quedan unidos a la factura, con fecha y nivel. Si llega a haber un conflicto, puede demostrar todo el proceso sin lagunas.
Así funciona la gestión de cobros

Partidas abiertas de un vistazo
La vista general muestra todas las facturas impagadas con vencimiento y días de retraso. Las facturas pagadas desaparecen de la lista en cuanto la importación bancaria detecta el pago.
Recordatorio de pago y niveles de reclamación
Desde la factura vencida crea el recordatorio de pago y después los niveles de reclamación 1 y 2, cada uno con su propio texto y su propio número de la serie de reclamaciones. El documento enumera claramente la factura reclamada.
Sus textos, su tono
Adapta las plantillas incluidas a su estilo, desde el cordial «seguramente se le habrá pasado» hasta la última reclamación firme. Configurado una vez, siempre coherente.
Parte de la cadena completa de documentos
La gestión de cobros no es un módulo adicional, sino parte del programa de facturación: presupuesto, factura, conciliación de pagos y reclamación encajan entre sí, sin exportar datos entre programas.
Ir al programa de facturación →Preguntas frecuentes sobre la gestión de cobros
En principio desde el vencimiento de la factura. Según el derecho alemán, a menudo ni siquiera hace falta una reclamación para que se produzca la mora: con un plazo de pago claro suele producirse automáticamente. Los detalles prácticos los explica nuestra guía «El cliente no paga»; esto no es asesoramiento legal.
Su dinero no llega solo, pero casi.
